viernes, 21 de diciembre de 2018

KATE DEL CASTILLO ENTRE ZAPATOS DE CHAROL






















El regreso de Kate del Castillo a México, después de abandonar el país por haberse involucrado con el narcotraficante Joaquín Guzmán Loera “El Chapo” quien ahora está siendo juzgado en los Estados Unidos; fue organizado  en el exclusivo CLUB 51 de Paseo de la Reforma, por lo que la publirrelacionista de la conferencia a medios, Danna Vázquez, pidió a  reporteros  no fueran en las fachas acostumbradas y a los camarógrafos,  que   no fueran de mezclilla y  de ser posible previo baño. Además de que la  descuidada representante, seleccionó su registro de asistentes  y   cuales serían los  medios que tendrían acceso a una conferencia, que rebasaba la nota de espectáculos para tratarse de una información de orden público, toda vez que la actriz señalaría haber  sido perseguida por el propio  Estado.  De igual forma en  como Kate se equivocó en usar sus redes sociales para halagar a un narcotraficante;  ahora cometió otro error en querer mandar un mensaje de esta naturaleza  en un lugar inapropiado y organizado por personas inapropiadas, que han sobresalido en el manejo de personalidades de la farándula pero que son ignorantes y torpes  de distinguir entre el lanzamiento de un disco, un tequila   o la fabricación de un escándalo,  y lo que implica  una conferencia de prensa  que debe ser pública y para todos los medios, cuando se trata de sanear un mal entendido social y en  denunciar  a exfuncionarios de alto nivel del sexenio pasado; ya que si los hechos son tal y como los cuenta Kate Del Castillo, entonces no solamente requieren una demanda civil, sino la intervención oficiosa de los funcionarios del actual gobierno, para investigar las actuaciones de la exprocuradora de Justicia Arely Gómez y de Enrique Peña. Sin embargo quien maneja la prensa  y las relaciones públicas de Kate, ni si quiera deben saber de la existencia de los  Tratados internacionales comprometidos por México para  libertad de prensa, que tienen rango constitucional;  ni de los artículos 6 y 7 constitucionales, -y sobre todo de éste último-, que contempla a los medios no convencionales que tanto odia la borrica representante. “La investigación por parte de la PGR  en lugar de haberse resuelto, se mantuvo abierta injustificadamente causándome un daño a mis derechos humanos al violentarse mi presunción de inocencia y mi libertad de expresión;  Fui víctima de una persecución política. ¿Cómo se explica que fui la única perseguida?, ¿el Estado me persiguió y atacó por mi condición de mujer y ser figura pública?, ¿por ser una critica del gobierno?, ¿por el mensaje que mandé vía twitter en enero 2012?, ¿por haber cuestionado la procedencia del dinero para la compra de la Casa Blanca?;  cuestionó y afirmó la actriz quien  se autocalificó  como  víctima de persecución penal injustificada  e ilegal por parte del  Estado mexicano.