La tragedia que embarga a la capital de la República por el terremoto del pasado 19 de septiembre que puede llegar a rebasar los 200 muertos, es el tercer drama más grande en la historia del Centro del país, antecedida en primer lugar por el terremoto del 19 de septiembre de 1985 con 3,192 decesos y por la explosión ocurrida en el área metropolitana (que ahora muchos señalan que se trató de una acción provocada) de las esferas de Petróleos Mexicanos en el Barrio de San Juanico en Tlanepantla, Estado de México que ocurrió también un día 19 pero del mes de noviembre de 1984 con 600 víctimas fatales entre carbonizados y envenenados por gas propano y un aproximado de 2,000 heridos y cientos de animales sacrificados por quemaduras. Sin embargo la ausencia de gobierno en el sexenio de Peña Nieto ha traído en el 2016 un total de 3,500 crímenes, es decir más muertos que los registrados de manera oficial por el terremoto del 85 y cuya cifra ha sido superada con un récord histórico de 12, 155 homicidios como estadística en solo la mitad del 2017 sin todavía contabilizar el mes de agosto pasado y este septiembre. La muerte es el resultado final de la peor tragedia de México , en donde la fuerza de la naturaleza ha sido incluso menos grave que la debilidad de su gobierno, situación que no ha podido debilitar ni reducir a este gran país.