martes, 6 de noviembre de 2018

LA K-GARON












Ya sea por una mala fabricación o una mala colocación de una K invertida en las reparaciones del Cutzamala, es lo que ha provocado que la semana de sequía en la Ciudad de México se prolongue por otra más,  y que al final la famosa K, no se pudo instalar y  a cambio se colocaron dos tubos alternos. Las complicaciones en esta reparación, que no es más que ineptitud y negligencia, colocan a la Ciudad al extremo, ya que no tiene vital líquido y sin embargo ya se reanudaron las actividades escolares y servicios públicos que se habían cancelado como medidas preventivas de la falta de agua.  Y en incongruencia, la semana de medidas emergentes ha sido la semana que más agua ha tenido la ciudad, por lo que mucho se decía que los supuestos cortes  estaban encaminados a ahorrarse presupuesto, respecto a la deuda de agua que se tiene con el Estado de México, como maquillaje, antes de entregar cuentas a la nueva administración y para evitar que las caravanas migratorias de centroamérica se instalaran mucho tiempo entre los capitalinos. Las autoridades dela CDMX y de CONAGUA justifican sus torpezas en la reparación mal hecha, que ha causado la cancelación de agua más prolongada de la historia y sin embargo dichos arreglos  no garantizan, ni que tenga que venior otras reparaciones ni que zonas como Iztacalco e Iztapalapa hayan solucionado su problema histórico  de ausencia del vital líquido.