martes, 10 de febrero de 2026

LO QUE IMPORTA ES EL MEDIO TIEMPO

 
































Bad Bunny con su espectáculo de medio tiempo en el Súper Tazón, rompió varias barreras  con la lengua hispanoparlante, y una de ellas es demostrar lo sobrevaluado que están los productos conduccionistas de estados Unidos como los Grammys, el premio Óscar, la serie mundial que nada tiene de mundial y el Súper Tazón que para los imitadores de gringos, lo dimensionan al nivel de los Juegos Olímpicos o el Mundial de fútbol, cuando en realidad es como si  el mundo deportivo comercializado se paralizara por una final América contra Chivas o toda América   tuviera al alcance de su control remoto, la transmisión de un Boca  contra River. Mientras el evento deportivo más importante de este inicio de año  ha sido La Serie del Caribe, que nos regaló una final de película entre Charros de Jalisco contra Tomateros de Culiacán, la publicidad estadounidense   causaba expectativas sobre el Súper Tazón LX como el segundo evento deportivo del año junto al Mundial de Fútbol que  también se jugará  en tierras estadounidenses  con la ayuda y cooperación de Canadá y sobretodo de México. La final estadounidense del Fútbol americano  entre Seattle Seahawks y New England Patriots  con un 29-13, resultó más aburrida que la jugada el año pasado,  al dibujarse una mediocre producción ofensiva y un marcador limoneado, aunque para la NFL  la única final criticable es aquella  que también jugaron los patriotas de Nueva Inglaterra  contra  Los Angeles Rams bajo un marcador de 13-3. Los encuentros más vendidos en todo el mundo son las confrontaciones entre Real Madrid  y Barcelona y el súper tazón, además de la fórmula Uno, pero  en el caso de la liga estadounidense opera la conquista intelectual y el espectáculo que genera la intervención  musical del medio tiempo. Prueba de ello es que  todos opinan y comentan  sobre la participación del puertorriqueño Bad Bunny  que en su intervención generó  una audiencia de 135.4 televidentes lo que rompió el récord impuesto por Kendrick Lamar con 133.4 millones de ojos y del mismo Michael Jackson  con 133.4 televisores encendidos sin importarles la contienda deportiva. Otros grandes generadores de audiencia sin tener balón en mano   en el llamado Super Bowl,  son Usher, Rihanna bajo 121 millones de miradas electrónicas, Katy Perry con 118.5 millones y atrás Lady Gaga, Coldplay, Bruno Mars y Madonna  con 114 millones   de televidentes, mientras que el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LIV protagonizado por Shakira y Jennifer López fue visto por aproximadamente 103 millones de personas en televisión, lo que hasta entonces marcaba  un hit para artistas latinas en los estados Unidos. Solamente la propaganda y el control direccionista han hecho grande la final del Fútbol Americano de la liga estadounidense, siendo que el Americano es un deporte regionalista y lejos de las magnitudes y alcances con los que cuenta el Fútbol Soccer, el Box,  el béisbol, el tenis, el baloncesto, y hasta del Cricket a pesar de ser únicamente popular en Asia, Australia y en Reino Unido. Más en www.somoselespectador.blogspot.com