domingo, 19 de julio de 2026

¿ QUIEN ES EL DUEÑO DEL BALON?

 













































ALGUIEN TIENE QUE DECIRLO.-El fútbol americano que dicen nació en 1869 fue creado por los estadounidenses como un punto de dominio masivo que de manera natural daba el fútbol con una pelota redonda y no con una ovalada como manera de  romper la esencia con la presencia de control, sin embargo el juego reglamentado por los ingleses en 1863 al vislumbrarse la llegada del deporte estadounidense que  fue bautizado como americano en honor a la doctrina Monroe, estrenada cuatro décadas atrás, en que el mundo pertenece a los estadounidenses en su economía, territorio pero sobretodo en la colonización mental, que logra que la mayoría de los terrícolas  hayamos usado una playera en alusión a los Estados Unidos o que creamos que Hollywood es un cine de alta calidad por lo que borra al cine  asiático. El gobierno que fue capaz de no repartir  vacunas al mundo en  una emergencia sanitaria y promover el turismo de salud, ahora organiza un mundial en plena invasión imperialista bajo ataques económicos y bélicos vulgares, y que para animar el evento necesitó de la ayuda de la pasión mexicana  para lo cual compartió sede, ahora quiere extinguir lo esencial del fútbol que titularon como soccer para distinguirlo del llamado Americano, para que éste, se convierta bajo un molde establecido por la  NBA o la NFL  sin el sentimiento hispanoamericano que ha sido fundamental  para hacer del fútbol el deporte más seguido y apasionante en el planeta tierra  con un imán universal por el contrario de lo localista del americano. La supuesta dominación de un imperio en el deporte, que es capaz de llamar su liga como serie mundial cuando no es un torneo internacional o de llamarse americanos sin particularizar ser estadounidenses, no alcanza para subirse a la nobleza del fútbol en donde el deporte estadounidense no logra titularse como lo hacen países como  el poderoso Argentina o Brasil. Hoy bajo reglas desnaturalizadas en la interrupción del juego, con un silbante parlante como si fuera un réferi  y una clausura al estilo súper tazón con más invitados del cine que del deporte, los organizadores  estadounidenses  tendrán que vivir una final de copa del mundo con anillos pero sin la presencia de su selección en una final entre hispanohablantes cuya playera en sus espaldas tienen nombres y apellidos en español y no en inglés. Es hora de entender que el deporte no debe ser un pretexto para hipocresías pacifistas envueltas de comercialización conquistadora, y aunque lo único que le hace falta conquistar al gobierno de Estados Unidos es la FIFA, todos debemos entender que las actividades humanas es para recordarnos que somos humanos, que  podeos hermanarnos y apasionarnos juntos, sin reglas de conquistadores y conquistados sin que haya aficionados de una clase social disfrutando del mundial en los estadios y  aficionados de otra clase social disfrutando del mundial en las calles o en una mendigosa fiesta de aficionados llamada  fanfest. .Más en www.somoselespectador.blogspot.com